sábado, 23 de mayo de 2009

Empapa la tinta en la punta de su pluma;
delimita un río, un puente,
un oasis de vegetación a ambos
lados, y detrás, desierto.
Su dedo traza la imagen perfecta,
la que sueña, la que imagina.
La que quizás, no es.

Su creación crece, diseña
la barca dejándose arrastrar
por la corriente. Ella reposa
en cubierta mirando las estrellas
que él dispuso en su cielo.
Observando que ve más allá
del papel, le siente.

En su inmovilidad absoluta,
añora la expansión del dibujo,
una historia que vivir,
un mundo por el que correr,
por el que sentir un vestigio de vida
en su página inanimada.

Terminado su amanecer
intenta cerrar el cuaderno,
pero antes, palpa la figura incolora.
Una lágrima cae por el rostro de ella,
resbala, cae al río que se tiñe de azul.
Él arranca un botón dorado de su chaqueta
y lo coloca en lugar del sol.
Amanece sobre el Nilo en blanco y negro,
mientras, un corazón late en un block de dibujo.

H de L

1 comentario:

Aless dijo...

Buenas,

Muy bonito todo Ammura, aunque no esperaba menos de ti, claro.
Gran selección musical, que hace mas amena la visita, y la observación detalla del blog, que no tiene desperdicio.

Besos.